Mostrando entradas con la etiqueta hijos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hijos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de enero de 2012

Carta no. 2

Cuando tu tía Fer me preguntó "¿le dirás algún día que sus papás se divorciaron y se volvieron a casar?", mi respuesta inmediata fue "no, no tiene por qué saberlo". En ese entonces, a penas comenzabas a formarte en mi vientre, desconocía tu sexo, no imaginaba tu cara y mucho menos tu forma de ser. Creía saber exactamente cómo quería y debía educarte.

Mis miedos eran pocos, me consideraba "open mind" y un tanto despreocupada. Sin embargo, desde el momento en que te tuve en mis brazos, todo cambió, se aclararon muchas ideas, comencé a ver las cosas desde otra perspectiva, con otros ojos.

Lo que no me importaba e, incluso, con lo que llegué a estar de acuerdo, comenzó a preocuparme; presté más atención al entorno que nos rodea, surgieron algunos focos rojos en mi cabeza y, desde entonces, me prometí cuidarte y protegerte de todo y de todos, pero también entendí que no puedo crear el mundo perfecto que quisiera para ti, no puedo encerrarte en una caja de cristal y esconder lo que sucede afuera.

lunes, 9 de enero de 2012

Nuestro primer baño

Cuando Bam Bam tenía 3 meses, comenzaron los comentarios y cuestionamientos sobre la forma en que lo bañaba. "¿Hasta cuándo lo vas a bañar en tina?" "Ya está grande, lo puedes bañar en la regadera" "Ya es hora de que se bañe con papá"... y un sinfín de comentarios más.

A raíz de un problema que tuve con mi mamá por un comentario que me hizo sobre la lac
tancia, opté por no pelear con el mundo, no dar explicaciones y limitarme a sonreír.

Y es que no entiendo por qué el afán de hacer que los niños crezcan antes de tiempo, y no me refiero al baño en regadera, sino a todo, siempre hay un comentario que refiere a que el bebé ya está grande para tal o cual cosa.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...