"Dos y luego tes y cuato y shinco y ses...", acompañada
de risas, es la respuesta de Bam Bam a la pregunta "¿Cuántos años cumples?". Sí,
2 años en los que él, Luis y yo hemos aprendido tantas lecciones que es difícil
enumerarlas, hemos vivido tantos momentos increíbles que ni las fotografías
reflejan la verdadera felicidad y hemos compartido mucho amor a través de los
miles de besos que nos repartimos cada mañana.
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martes, 7 de mayo de 2013
martes, 20 de noviembre de 2012
Love is in the air...
Desde pequeña soy fanática
de las sorpresas, pero cuidado con que lo
sospeche porque pierde todo el
encanto. Ese tipo
de detalles inesperados me parecen indispensables en la vida de cualquier
persona, desde un niño hasta un anciano, y algo que se agradece es que en medio de este ritmo acelerado que llevamos
aún haya gente que se tome el tiempo de pensar, planear y ejecutar una sorpresa,
más aún si esa persona es tu
pareja.
Aunado a mi espíritu de niña, me encantan las emociones fuertes y los momentos en que la adrenalina se apodera del cuerpo. Por ende, salto en paracaídas y vuelo en globo encabezaban mi lista de "cosas por hacer". De hecho, durante muchos años insinué y también expresé directamente mi deseo de volar en globo, pero nadie lo cumplió. No se trataba de que yo lo organizara, pues había dos requisitos, debía ser sorpresa y romántico.
lunes, 30 de julio de 2012
Metamorfosis
Es asombroso ver cómo la gente cambia con el paso de los años, y no me refiero únicamente a las huellas que deja el tiempo en el cuerpo.Contemplo a mi hijo de escasos 15 meses de vida y respiro su inocencia, esperanza, ilusión, pureza y bondad.
¿Cómo es posible que a veces nos transformamos tanto que ni nosotros mismos nos reconocemos? ¿Por qué perdemos esa inocencia con la que nacemos?
Algunas tardes de este mes tan loco me sentaba en el tapete únicamente a observar dos etapas de la vida, dos generaciones distintas.
lunes, 7 de mayo de 2012
365 días...
Hoy a mí me toca hacer el balance, y no es 31 de diciembre, no está por finalizar un año, simplemente es una fecha más especial para mí y mi familia, ya que hace 365 días llegó a esta casa un bebé redondito, de 3,890 kg, de labios rojos, piel rosada, mirada penetrante, abundante cabello oscuro, llanto ronco, cachetes inmensos y hermosos, piernas torneadas y firmes, nariz pequeña, manos y pies grandes, tanto como su impaciencia e intolerancia. Un muñeco de carne y huesos, perfectamente imperfecto, esperado y más que anhelado.
jueves, 26 de abril de 2012
Un año más, una historia más
Me dediqué un día completo a buscar un hotel lindo, para adultos y todo incluido, pues no quería que él pagara nada. Después de mucho pensarlo, había elegido el lugar. Una mañana, antes de hacer la reservación en el hotel, sólo por no dejar, le dije, "amor, ya sabes que estoy planeando una sorpre para tu cumple, quieres que incluya al gordo o sólo tú y yo". Se quedó pensando unos segundos, y contestó, "como tú quieras". Perfecto, entonces mi idea seguía en pie y no modificaría el plan, nos iríamos él y yo y Bam Bam se quedaría con mi mamá. Seguí arreglándome, y de repente escuché "ay no, mejor con él, es que es mi primer cumpleaños como papá".
miércoles, 25 de enero de 2012
Carta no. 2
Cuando tu tía Fer me preguntó "¿le dirás algún día que sus papás se divorciaron y se volvieron a casar?", mi respuesta inmediata fue "no, no tiene por qué saberlo". En ese entonces, a penas comenzabas a formarte en mi vientre, desconocía tu sexo, no imaginaba tu cara y mucho menos tu forma de ser. Creía saber exactamente cómo quería y debía educarte.
Mis miedos eran pocos, me consideraba "open mind" y un tanto despreocupada. Sin embargo, desde el momento en que te tuve en mis brazos, todo cambió, se aclararon muchas ideas, comencé a ver las cosas desde otra perspectiva, con otros ojos.
Mis miedos eran pocos, me consideraba "open mind" y un tanto despreocupada. Sin embargo, desde el momento en que te tuve en mis brazos, todo cambió, se aclararon muchas ideas, comencé a ver las cosas desde otra perspectiva, con otros ojos.
Lo que no me importaba e, incluso, con lo que llegué a estar de acuerdo, comenzó a preocuparme; presté más atención al entorno que nos rodea, surgieron algunos focos rojos en mi cabeza y, desde entonces, me prometí cuidarte y protegerte de todo y de todos, pero también entendí que no puedo crear el mundo perfecto que quisiera para ti, no puedo encerrarte en una caja de cristal y esconder lo que sucede afuera.
lunes, 9 de enero de 2012
Nuestro primer baño
A raíz de un problema que tuve con mi mamá por un comentario que me hizo sobre la lac
tancia, opté por no pelear con el mundo, no dar explicaciones y limitarme a sonreír.
Y es que no entiendo por qué el afán de hacer que los niños crezcan antes de tiempo, y no me refiero al baño en regadera, sino a todo, siempre hay un comentario que refiere a que el bebé ya está grande para tal o cual cosa.
miércoles, 4 de enero de 2012
Su primera palabra
No estaba empeñada en que su primera palabra fuera "mamá", me conformaba con escuchar cualquiera, y muchas de mis tardes las he dedicado a enseñar a Bam Bam a decir "ma-má" "pa-pá", "a-gua"... con la esperanza de que un día, cuando menos lo esperara, repitiera una de esas palabras; sin embargo, mi suegro, muy a su estilo y en broma, me decía que no me preocupara si no lo hacía, pues el marido había hablado hasta los 3 años.
jueves, 29 de diciembre de 2011
Maternidad y trabajo
Por un lado, la parte profesional es muy importante para mí, ya que necesito sentirme activa, productiva y, no menos importante, ser independiente económicamente. Por el otro, mi mayor sueño, desde que recuerdo, era convertirme en madre, tener una familia, educar a mi hijo de acuerdo a mis principios e ideales, disfrutar cada uno de sus logros y etapas de desarrollo, y pasar tiempo de calidad con mi marido.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Primera carta
Antes de irnos, en broma, dijimos que intentaríamos concebirte en Europa, aunque tu papá, incrédulo, juró que no pasaría.
El día que llegamos a Londres, tu papá me sorprendió con el anillo de compromiso. Aunque ya vivimos juntos desde hace varios meses, decidimos llevar a otra etapa nuestra relación.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Reflexiones de una mamá
lunes, 12 de septiembre de 2011
Crónica de un nacimiento
Durante el trayecto, twitee un par de cosas, mientras mi marido intentó distraerme con sus típicas trivias musicales, pero mi mente estaba en otro lugar, intentando imaginar a la personita que conocería en un par de horas y bloqueando los nervios excesivos por la cesárea.
viernes, 2 de septiembre de 2011
La muñeca de mamá
Aún siendo una niña, desde hace 27 años, su vida ha estado completamente dedicada a su muñequita, a quien vestía tres veces al día para que todo mundo la viera impecable y hermosa, a quien defendía cuando sus primos no querían jugar con ella, a la que consentía a tal grado que todos la llamaban berrinchuda y caprichosa, a la que protegía del mundo entero.
Todas las noches, antes de que su muñeca se durmiera, elegía un cuento, lo narraba y en muchas ocasiones lo actuaba, sobre todo "el manomono", que hasta hoy nunca le he preguntado si lo inventó o fue uno de esos cuentos que se trasmitieron de generación en generación.
Su amor siempre fue incondicional a pesar de los berrinches, los pleitos y en ocasiones, las faltas de respeto; siempre estuvo dedicada a su muñequita, a cambio de su entrega se conformaba con escuchar un "mami, te quiero mucho".
Desde que su muñeca apareció en escena nunca volvió a saber lo que era dormir sola, tenía que recostarse a su lado, entrelazar sus piernas con las de esa pequeña que apenas alcanzaba a tocar sus rodillas con la punta de sus piecitos fríos para que la pequeña lograra conciliar el sueño.
Su cabello rizado, su mirada penetrante, su silueta perfecta, su carácter fuerte e imponente, su piel impecable, su tono agradable y chistoso, y su aroma de ángel, como ella misma describe, siempre llamaron mi atención, soñaba con ser como ella cuando fuera grande, en ocasiones robaba alguna de sus prendas, incluso, cuando se iba de viaje, aprovechaba para usar sus zapatillas, su maquillaje, y jugar a ser grande.
Madre y padre a la vez por mucho tiempo, se las ingenió para que nunca le faltara nada a su muñequita: el vestido más lindo de la tienda, moños de todos colores para combinarlos con sus distintos atuendos, la barbie de moda, el juego de té, las pinturas, el resorte, la cuerda para saltar, los accesorios de Kitty, los raspados del malecón, la mochila distinta cada inicio de ciclo escolar, los dulces gringos recién llegados a Culiacán, los "suspiros" de La Casita de Chocolate, las polly pockets, todo, todo lo que la pequeña deseaba, ella se lo daba. ¿Cómo? aún no lo entiendo.
Poco a poco esa muñeca se fue convirtiendo en mujer, en una princesa que nadie podía tocar. Sí, berrinchuda, caprichosa, vanidosa, pero a la vez tierna, sincera, entregada, confiada y feliz, muy feliz. Sus exigencias fueron cambiando: el nuevo aparato para hacer ejercicio, la ropa de moda, el cd de su artista favorito, maquillaje, bolsas, zapatos, muñecas, zapatillas, el menú especial de dieta, el jamón especial, chocolates, barritas, viajes, permisos... y todo se lo siguió cumpliendo.
Desvelos, lágrimas, enojos, dolores de cabeza formaron parte de su vida durante la adolescencia de su princesa rebelde, pero con los años, sólo puedo decir que valió la pena y espero que para ella también. Hoy, esa princesa no sería quien es actualmente, con errores y defectos, pero también con muchos aciertos y virtudes.
Muchas ocasiones me quejé de su carácter, de su exagerada atención; quería salir huyendo de su casa o enviarla de vacaciones a un lugar lejano, desértico, así podría relajarse, descargar su estrés cotidiano y regresar lista para aguantar de nuevo todo lo que representaba ser ama de una casa de locos.
Hoy ya no estoy con ella, la veo pocas veces debido a mi trabajo (cosa que en ocasiones no entiende). Llego a su casa y es chistoso ver cómo, justo ahí, el tiempo parece detenerse. Mi hermana dedicada a su novio, mi hermano a la música, la más pequeña a su mundo de princesas, y ella, entregada a sus hijos, a su casa.
Han pasado 27 años y su vida sigue siendo igual, su prioridad seguimos siendo nosotros y, aparentemente, nadie se da cuenta; mis hermanos no lo agradecen y mi papá menos, pero con el tiempo, estoy segura que agradecerán su entrega, su amor y dedicación; agradecerán el que haya sido madre de tiempo completo.
Hoy la extraño, me hace falta su presencia, su cama siempre impecable, sus palabras, sus regaños, sus consejos; extraño llegar a casa y escuchar "¿ya comiste? ¿qué vas a comer?... simplemente hay días como hoy en que necesito a mi mami...
Y sí, esa muñeca soy yo. Ahora agrego otra parte...
Hace cuatro meses, la muñeca se convirtió en madre, y tal como ella lo hizo en su momento, ahora yo intento dedicar mi tiempo y vida a mi hijo, enseñarle los valores que ella me enseño, entregarle mi amor como ella lo hizo.
Yo soy un claro ejemplo de una niña que colechó con su madre.. sin saber realmente lo que era el colecho, y puedo presumir que soy una mujer segura, feliz y sin complejos. Un claro ejemplo de que las corrientes y métodos como los del Dr. Estivill no funcionan, funciona el amor y la entrega.
domingo, 28 de agosto de 2011
Premio a la mamá consciente
lunes, 1 de agosto de 2011
¿¿Lactar yo??
| http://criandocreando.com/blog/ |
Siempre que pensaba en tener un bebé imaginaba cómo lo iba a vestir, cómo iba a decorar su recámara, qué nombre le pondría o cómo lo iba a educar, incluso pensaba en qué hospital iba a dar a luz o qué doctor quería que recibiera a mi bebé, pero nunca me pregunté si lo amamantaría o no, pues mi respuesta era sencilla: no.
Hace tres años me sometí a una cirugía estética de busto, por lo que, aunado al miedo que sentía y a todas las experiencias que escuchaba, decidí que nunca iba a dar pecho. "Suficiente dolor me había costado mi cirugía como para arruinar mis senos" (bendita ignorancia).
Hace tres años me sometí a una cirugía estética de busto, por lo que, aunado al miedo que sentía y a todas las experiencias que escuchaba, decidí que nunca iba a dar pecho. "Suficiente dolor me había costado mi cirugía como para arruinar mis senos" (bendita ignorancia).
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